jueves, 1 de enero de 2015

¡¡¡2015 Alea iacta est!!!







Hace un año vine aquí a dar la bienvenida al año que se ha marchado, acudí llena de esperanza, pidiéndole que se cumplieran algunas cosas, doce meses después me doy cuenta de lo inútil que fue, que da igual hacer determinados ritos, determinadas promesas, o querer que sucedan algunas cosas.

Hoy, un año mayor, con todo lo bueno que eso conlleva, me doy cuenta de que las cosas suceden porque tienen que suceder, no porque tu desees que sucedan. 

Normalmente, me he considerado una persona luchadora, que pelea con todas sus fuerzas por aquello en lo que cree, por aquellos a los quiere, que he pensado que si quieres que pasen cosas debes provocarlas tú, pero no es así. Tú puedes luchar como un auténtico titán por las cosas, pero al final y por mas que tú quieras, La Lotería de la Vida es caprichosa y hace lo que quiere.Y que las cosas que nos pasan, para bien o para mal, son así, son las que nos han tocado en esta lotería, y hay que aprender a vivir con ellas. Dicho de otro modo esto es lo que hay.

He llegado a esto tras hacer un balance profundo de mis dos últimos años, que los que estáis muy cerca de mi, sabéis que no han sido buenos, mas bien han sido "fatalitos" (no me regañes al menos una vez me veía obligada a usar la palabra), y que este balance me sirva para encarar este 2015 y los venideros de otra manera. 

Han sido dos años en los que he cerrado para siempre muchas cosas (ya sé que no debo usar estar palabra, así como tampoco jamás. Lo siento, pero es que hay cosas que son para siempre). Por detallar algunas de ellas, tal vez las que mas echaré de menos:



  • Ya no volveré al cole Las Naciones, esa etapa se cerró para dar paso a una nueva etapa.
  • Mi banco ya no se llama como se ha llamado en los últimos años, y mi gestor de tantos años se jubiló.
  • Muchos restaurantes a los que acudía, han cerrado y nunca volverán a abrir y otros, sin más, nunca los volveré a visitar.
  • Relaciones de amistad que han acabado.
  • Los "últimos de la semana", que siempre pensé que formarían parte de mi vida y que tantas veces dije y escuche que nos acompañarían muchos años, desaparecieron en el ciberespacio (la cloud, o la nube).
  • Objetos entrañables perdidos.
  • Sitios especiales que tenían su magia ya no están, incluso hasta el ayuntamiento quita los bancos y las farolas.
  • Isla Canela (mi sitio especial) http://deliciosascosaspequenas.blogspot.com.es/2013/07/mi-sitio-especial.html


Dos años un poco tenebrosos, duros, difíciles, con mucha tristeza y un dolor muy hondo que se ha instalado en mi, muchísimas lagrimas derramadas, podría hablar de litros y litros (según escribo esto inundan mis ojos de nuevo), muchas noches de insomnio, muchos momentos de una angustia desgarradora.

Pero en este infierno particular, he encontrado lo mejor que uno puede tener en la vida, a las personas que sin desfallecer un solo momento han estado y están siempre ahí, demostrando su amor de verdad, abrazándome con mucha fuerza en esos momentos, mostrándome su comprensión y compasión con una incondicionalidad a prueba de bombas. 

¿Sabéis una cosa? Pasaría por todos y cada uno de esos momentos otra vez, por haberos encontrado a cada uno de vosotros.

Un balance un poco duro, lo sé, pero hacerlo mas suave sería mentirme a mi misma y no, ya soy muy mayor para hacerlo, y que me sirve para entrar en este nuevo año de una manera distinta, no sé si buena o mala, ojala, que en este mismo sitio dentro de un año, si Dios quiere, después de hacer balance, descubra que ha sido buena.

Este año voy a recuperar definitivamente a la Celia de siempre, voy a recuperar mis valores en los que siempre he creído: el amor, la pasión, la verdad, la libertad, el respeto, la comprensión y la bondad. Y voy a intentar llenar mi vida de algún que otro jajajajaja.

Como nuevo propósito de este año, estos van a ser las capitales de mi mapa en el mundo. 

Y dejaré que el bombo de La Lotería de la Vida reparta suerte, y que las bolas que contienen os traigan mucho amor, que os permitan disfrutar con mucha pasión de todas las cosas grandes y pequeñas, que os dejen ser vosotros mismos, que os den todo el respeto que merecéis, que sintáis toda la comprensión que necesitéis, y que os haga ser todavía mas buenos de lo que sois, yo diría que esto último va a ser muy difícil.

Os deseo con un amor infinito el mejor año de vuestra vida. Os quiero mucho

domingo, 28 de diciembre de 2014

¡¡¡Hacer FELIZ a alguien!!!




SÍ, esa marca que todos conocemos, esa marca que hace muchos anuncios, y que en muchos de ellos habla de Felicidad (incluso tiene un Instituto de la Felicidad), nos ha invitado esta Navidad a hacer FELIZ a alguien.

Me he permitido "copiar" su anuncio, eso sí en español :-) y quiero proponeros lo mismo: hagamos FELIZ a alguien, pero hagámoslo ya, antes de que acabe este 2014.


Hoy tus ojos van a ser testigos de lo fácil que es contagiar felicidad, 
sin mirar a quien, sin preguntar por qué, como Santa, salir, 
regalar sin esperar algo a cambio
un beso, un abrazo, algo inesperado, 
que no importa ni dónde ni cuándo.
Lo único importante será:
Hacer feliz a alguien sin pensar en que lo haces, grítalo fuerte.
Hacer feliz a alguien sin pensar porque lo haces.





¿A qué sí? ¿A qué todos podemos hacer FELIZ a alguien en estos días? Un pequeño gesto, una dulce sonrisa, una mirada llena de amor, creará un delicioso momento de felicidad en esa persona y, como no puede ser de otra manera, en nosotros mismos.

No seamos perezosos,  ¡¡¡vamos a hacer FELIZ a alguien!!!


miércoles, 24 de diciembre de 2014

¡¡¡Buen viaje !!! Mr. Cocker


"With a little help from my friends"





"You can leave your hat on" 



¡¡¡ Buen viaje Mr. Cocker!! allá donde quiera que estés, seguirás siendo genial, pero siempre estarás presente en nuestros mejores momentos. Te echaremos de menos.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Mi Celia!!!!





Hoy ha sido un día de esos que podríamos llamar complicados, en el que creo no he dejado de correr ni un solo segundo, y además se ha hecho muy largoooooooooooooo, tan largo que acabo de leer el último e-mail que estaba en negrita en mi bandeja de entrada.

Después de leerlo varias veces, no he podido evitar alguna que otra lagrima de emoción, al mismo tiempo que me ha acompañado una dulce sonrisa.

Muchas Gracias Mi Nuria !!! por convertir un día complicadillo, o como yo diría fatalito en un día PRECIOSO. 

Este es el texto que Nuria me ha hecho llegar en un e-mail, cuyo asunto era el mismo de esta entrada. (me he permitido omitir algunas frases que son muy personales). 

Como dice Nuria el mundo no ayuda, y yo añado: el mundo esta muy loco.

Ahora sí, el día llega a su fin, solo queda esa pequeña rutina que desde hace años, repito cada noche, uno de mis deliciosos momentos,  fumar un cigarrito en la ventana, escuchando el silencio de la noche y deseando que mañana sea un precioso día.

Las pequeñeces son lo eterno, y lo demás, todo lo demás, lo breve, lo muy breve. 
 (Antonio Porchia)


“Mire sí, le cuento... Soy un ser humano, o sea de de carne y hueso, mujer para más INRI; además soy madre de dos hijas, que como humanas que son, ¡van, y me preocupan!... Además y como premio por cumplir bien con mi trabajo me he ganado un puesto de responsabilidad. Que no digo yo que no esté bien por un lado, pero que por otro me agota el alma.  Como no dispongo de poderes especiales para evitar las situaciones que afectan a este planeta, me he visto inmersa en esta puta crisis como todos los demás, y debo pelearme cada día con una pared de injusticias, exactamente igual que todos los demás. Para rematar el asunto está lo de la regla, que no para nunca, oiga, que parece que fue ayer y ha pasado ya un mes... Además, tengo que pintarme el ojo cada mañana,  depilarme e ir a la peluquería, pero no crea que disfruto con ello, ¡qué va!, es imposible relajarse un minuto porque tengo XXXXX millones de mensajes en la bandeja de entrada sin contestar y... ¡no soporto la letra negrita!. ¡Sí!, lo confieso. A esta multitud de locuras mías, se añade que soy extremadamente exigente conmigo misma y adicta a la letra “Arial 12 NORMAAAAL”, ¡no en negritaaaaaaaaaaaaaa!. El montón de revistas que me ofrece amablemente la chiquita de la peluquería, no consiguen relajarme porque me recuerdan demasiado a todas las citas que tengo comprometidas con comerciales que he tendido que “reagendar” doscientas veces,  y ¡esta peluquería se parece a la recepción de mi lugar de trabajo!.  Y no sé si usted habrá intentado tratar de responder mails en la Blackberry con la cabeza echada hacia atrás mientras le lavan la cabeza ¡y le entra agua en un ojo! Que no es serio, oiga, no es serio. Y si ya, cuando consigo contestar al director financiero, con una semana de retraso, y empiezo en sentirme menos culpable, un nuevo correo electrónico se acomoda en la bandejita de entrada de los cojones, ¡una pierde los papeles!. ¿Pero esto qué es? ¿Un bucle infernal? Yo no sé qué pensará usted, puede que yo sea demasiado sensible, pero no me diga que no tengo motivos de sobra para que, aunque sólo sea un poquito, me pueda a veces la ansiedad.  Y además, ¿qué hago yo justificándome? Yo grito por la ventana lo que me da la ganaaaaaaaaaaaaa!!!!


Pues eso, Celia.
Que es otoño, hace frío, con esto de la crisis cada vez se hace más complicado conseguir el más mínimo esfuerzo por cambiar las cosas, especialmente por parte de unos pocos... Muchas veces te toca estar en medio, y no es fácil contentar a unos y a otros. El ritmo de trabajo es una absoluta pérdida de olla. Y todo está pensado para que vuelvas a casa y te encierres en otro habitáculo, lo mismo me da los metros cuadrados que tenga, en el que te esperan nuevos problemas que solucionar. La cabeza no tiene tiempo de parar. Y no dejamos que el subconsciente nos aleje de esta locura; lo hemos corrompido también a él.

Parece que ya no hay tiempo para nada. No hay tiempo para acudir a una amiga a que te dé un abrazo sin más cuando lo necesitas. Ya nadie mira hacia arriba o hacia abajo el mundo. Ya nadie se sonríe. Y muy pocos son capaces de percatarse del detalle más nimio, pero más hermoso que nos puede estar rozando, porque nos están haciendo inmunes a la felicidad...


No eres tú, Celia. Tú no eres la que no funciona. Es que el mundo no ayuda.

domingo, 19 de octubre de 2014

" Voy a ser impecable con mis palabras"- Acuerdos (I)

He decidido compartir aquí una serie de acuerdos que me he comprometido a cumplir. Ya sabéis que cuando uno se compromete a hacer algo (una dieta, dejar de fumar, ir al gimnasio, etc.), una de las mejores maneras es contarlo, compartirlo con los amigos, porque de esta forma te ves mas comprometido con ellos a no fallarles. ¿Curioso verdad? Aunque lo que creo que ocurre es que a través de ellos intentas no fallarte a ti mismo. Un poco egoísta, pero los amigos están para eso, para saber estar a tu lado en todos los momentos, los buenos, los menos buenos, los malos, incluso para dejarse utilizar. Por eso son tus amigos.

Hoy voy con el primero de ellos, que es el título de esta entrada: "Ser impecable con mis palabras". Entiendo que os puede sonar un poco raro, así voy a explicar de que se trata.

Mediante las palabras expresamos todo: nuestras intenciones, nuestros sueños, lo que sentimos y lo que realmente somos. Es la herramienta mas poderosa que poseemos, pero tienen su lado bueno y su lado malo. Pueden estar llenas de magia y crear cosas bellas y maravillosas. Pero su uso incorrecto puede destruir todo lo que te rodea y crear un infierno en vida. Hace años en Alemania, mediante el uso de las palabras, un hombre manipuló a un país entero de gente inteligente. Con sus palabras ese hombre implantó una serie de creencias basadas en el miedo que llevó al mundo a una Guerra Mundial, convenciéndoles para que cometieran atrocidades inimaginables.

Al final las palabras captan nuestra atención, entran en nuestra mente y cambian por entero, para bien y para mal, nuestras creencias. Alejándonos un poco del ejemplo anterior, pensad cómo alguien ha llegado a cambiar vuestra vida con sus palabras para bien, diciéndote eres el amor de mi vida, eres lo que mas quiero y ha llenado tu vida de magia y de ilusión.

Por otro lado esta el adjetivo impecable (que significa sin pecado). Proviene del latín pecatus  y el prefijo im, que significa sin. Pero, ¿qué significa pecar? Bueno, las religiones tienen sus propias definiciones, así que acudamos al sentido común. Pecar es cualquier cosa que haces y que va contra ti. Todo lo que pienses, sientas o digas que vaya contra ti es un pecado. Vas contra ti cuando te juzgas y te culpas de cualquier cosa. No pecar es hacer exactamente lo contrario. Ser impecable es no ir contra ti mismo. Cuando eres impecable asumes la responsabilidad de tus actos, pero sin culparte y juzgarte. Como os decía, puro sentido común.

Ya, imagino que a estas alturas estaréis pensando que se me ha ido un poco la cabeza, ¿verdad? Os pongo un ejemplo para entenderlo mejor.

Si me siento contigo y te digo que eres tonto, puedes pensar que utilizo esa palabra contra ti, pero la realidad es que la utilizo contra mi, porque tu me odiarás por haberte llamado tonto y tu odio no sera bueno para mi

Por el contrario,si me quiero a mi misma, expresaré ese amor en mis relaciones contigo, y seré impecable con mis palabras, y como sabéis las acciones casi (he puesto el casi, para que no te enfades, ya sé que no todos reaccionamos igual) siempre provocan reacciones semejantes. Si te quiero, tu me querrás, si te insulto, tu me insultarás, si siento gratitud por ti, tú la sentirás por mi y así un infinito....

Pensadlo un poco y veréis como, sin darnos cuenta, con el mal uso de las palabras podemos destruir gente buena, hacer daño a los niños, y causar un dolor difícil de reparar. Y además del gran daño que hemos causado, este sí o sí se vuelve contra nosotros.

Llevo ya varias semanas intentando cumplir este acuerdo, y aunque parece fácil de cumplir, no lo es. Pero lo que he descubierto es que hay una serie de cambios que se van produciendo en mi forma de tratarme a mi misma, en la forma de tratar a los demás, especialmente a los que quiero. A la vez estoy alcanzando cierta inmunidad sobre aquellas personas que me lanzan "su veneno". Mi mente se está volviendo estéril hacía sus palabras, sus creencias, incluso hacía esas personas en sí mismas.

Por eso todos los días cuando me levanto lo primero que que me digo es "Hoy voy a ser impecable con mis palabras". Ya sabéis que la repetición tiene también sus efectos mágicos.